Etiquetas

“Nadie aquí cree en Dios o en Jesús”

Filmada como falso documental, Troll Hunter es la historia de un grupo de estudiantes de cine, quienes consiguen capturar trolls reales en cámara, tras enterarse de que su existencia ha sido encubierta durante años.

Definitivamente no puede catalogarse como una película de terror, pues no hay una determinación acerca de si nos quiere asustar o hacer reír. Se hace un poco de las dos cosas, pero no lo suficiente como para dejar una impresión marcada. Los trolls del director André Øvredal son similares a los de los libros de cuentos infantiles, con la particularidad de que estos nuevos son letales, gigantes y capaces de engullir humanos. Todas las escenas que involucran trolls son espectaculares, pero de alguna manera no producen exactamente miedo, se antojan demasiado absurdas para eso (trolls pedorreándose).

Secuencias más cercanas al terror se encuentran cuando los monstruos son sólo fuerzas invisibles, ocultas en lo profundo del bosque. El tono humorístico y la acción involucrados remiten a Jurassic Park, pero ciertamente tampoco se trata de una película de ciencia ficción, es una historia de fantasía en toda regla.

A excepción del rotulo inicial informando que estamos a punto de ver una grabación real, el guión está irrigado de ingeniosos detalles, que de paso retratan y satirizan nuestra realidad multicultural. Los trolls tienen un apetito inexplicable por los cristianos, los ateos están relativamente a salvo, pero ¿qué pasa con los musulmanes?, cuando un cristiano niega que lo es, y un musulmán se une al equipo de filmación, se desencadena un divertido dilema teológico. El ex militar Hans -ahora cazador de trolls- está cansado de su trabajo, no sólo por obvias razones, si no debido también a la burocracia y el papeleo implícitos. Sutiles metáforas de lo mal que paga el gobierno y menos sutiles sobre el cómo hacer frente a la vida moderna.

Troll Hunter recuerda atrevidamente a Blair Witch Project y Cloverfield, pero lo que la convierte en un agradable ejemplo de falso documental, es su espíritu de observación periodística. La película agrega un par de trucos nuevos al raído formato del mock-doc, como la inclusión de un micrófono ambiental que favorece la sensación de realismo y el uso de una cámara profesional (no casera). Todo el rodaje es correcto, creíble. El hecho de que los actores no sean tan famosos beneficia a la historia, pues resulta más natural creerse las actuaciones que al final derivan en personajes carismáticos. Las locaciones son de lo mejor, durante todo el recorrido vemos portentosos escenarios naturales (definitivamente tiene un dejo de Rare Exports del director finlandés Jalmari Helander).

Técnicamente la película es imponente y hay buenas secuencias de acción, el final con el mega troll montañoso es alucinante y hasta logra cierto carácter emotivo. Pero también hay que hablar de algunos fallos en la animación, concretamente en la captura de movimientos de los trolls, algo que en lo personal me sigue resultando un tanto chocante, pues es la hora en que nadie logra recrear movimientos naturales en la animación digital. Este aspecto hace que todo el “realismo” que pretende vender la historia se pierda. Por más que uno trate de abrir su mente y comprar la idea del documental encontrado, esa chispa de fantasía que nos permite aceptar como real lo que presenciamos, se esfuma en los momentos en que el CGI contamina las tomas.

El poder visceral de la mitología está presente en Troll Hunter, por cierto, en la forma en que deseamos que haya extrañeza y magia en el mundo, pero se trata no sólo de la oscuridad del bosque y la naturaleza ignota, sino también de las conspiraciones, todo visto con un gran sentido del humor.

El periódico más importante de Noruega calificó a Troll Hunter como el evento cultural del año, y como la película más importante de la década en ese país. Con impresionantes méritos técnicos, espectaculares escenarios y un guiño de su propio absurdo, la película se las arregla para ser a la vez espeluznante, satírica y entrañable. En lo personal no ha llegado a fastidiarme -todavía- este formato del falso documental, ciertamente está ya gastándose y veremos hasta donde llega. Aún están por recetarnos una buena dosis de películas bajo esta configuración, entre ellas el remake de esta historia que llegará en 2013.

Título original: Trolljegeren (The Troll Hunter)
Género: Terror, fantasía.
País: Noruega.
Año: 2010.
Director: André Øvredal.
Protagonistas: Glenn Erland Trosterud (Thomas), Hans Morten Hansen (Finn Haugen), Otto Jespersen (Hans), Johanna Mørch (Johanna), Tomas Alf Larsen (Kalle).

Slogan:
You’ll believe it when you see it

Curiosidades:
Escenas ocultas al finalizar los créditos.

Premios:
– Amanda Awards 2011: mejores efectos visuales.
– Newport Beach Film Fest 2011: ganadora al Logro Sobresaliente en Cinematografía.

Trailer: