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“Lo siento, tengo que cagar”

Basada en hechos reales…NO!, estoy bromeando, pero esa simple y escalofriante idea fue lo que motivó esta secuela. Después de ver la primera entrega de The Human Centipede, no me queda duda de que Dr. Heiter (Dieter Laser) es uno de los más logrados y entrañables villanos en la historia del cine de terror.

Parecería difícil igualarlo, imposible superarlo, pero entonces, el director Tom Six nos adelanta lo que será The Human Centipede II, por medio de un teaser en el que amenaza: “esta segunda parte dejará a la primera como si fuera Mi Pequeño Pony”. Poco tiempo después aparece el poster de la película, mismo que ahora podría catalogarse como publicidad engañosa, pero que no deja de ser inquietante, luego llega el tráiler y nada más ver por primera vez al protagonista ‘Martin’ (Laurence R. Harvey), uno piensa en Dr. Heiter como en una caricatura de Disney.

Crece el morbo y las expectativas. La nueva película promete ser más asquerosa, humillante, gráfica y enferma, y en efecto lo es, en buena medida gracias a las muchas peticiones de los fanáticos de Six.

Como toda película, The Human Centipede II tiene seguidores y detractores, gente que la comprende y gente que no, y en este punto la pregunta es: ¿hay algo sobre esta película que amerite ser explicado o analizado? Yo pienso que vale la pena hacerlo, pues tiene varios detalles buenos de los que se puede hablar.

Empecemos tratando de encontrar el por qué del blanco y negro. En la primer película, el bastidor de la cámara es muy estable, los colores son muy “clínicos” –limpios–, el ambiente es elegante y refinado, características que ayudan bastante a la imagen de Dr. Heiter.

La segunda película muestra todo lo contrario, está grabada completamente con cámara en mano, lo que genera una sensación muy incómoda, la ambientación es oscura y sucia y el blanco y negro no hace más que acentuar el ambiente tétrico, ideal para la figura de Martin. En este sentido la elección del blanco y negro es un acierto, resalta la intención de la película, y todo en conjunto la hace complementaria de la primera parte.

El arranque de la historia y el planteamiento son muy originales, ¿qué pasaría si un fanático obsesionado con una película, quisiera hacer su propio ciempiés humano sin tener conocimientos médicos? Creo que esta idea es más aterradora que los procedimientos quirúrgicos del Doc Heiter.

El personaje de Martin es sensacional y perturbador. Destacar que el protagonista no cuenta con diálogos y toda la labor interpretativa recae en la gesticulación y la acción, convirtiéndose en una especie de mimo del demonio, aunque ciertamente, en una película como esta, las palabras salen sobrando.

El inicio de la película sirve para justificar el daño mental de Martin, retratando aspectos de su pasado y su presente (violencia, maltrato, represión, humillación, odio, dependencia), mismos que inevitablemente contribuyen a formar sus macabros pensamientos, al tiempo que nos deja claro que Martin es el exacto opuesto de Dr. Heiter, teniendo en común únicamente el aspecto demencial. En esta introducción, se define también que Martin es la suma de todos los depravados y asesinos, elevado al cuadrado. Enseguida de esto, comienza el festival de violencia y las torturas tanto para personajes como para espectadores, y en este punto advierto: me es inevitable administrar una buena dosis de graves spoilers, pues me he encontrado con que varias personas no reparan en el final de la película, tachándola rápidamente de absurda.

Martin trabaja como guardia de seguridad en un garaje subterráneo. En un pequeño televisor él observa constantemente The Human Centipede (first sequence), mientras que pega un ojo en las cámaras de seguridad, o bien, ojea su libro de recuerdos de la película.

Martin decide que él es capaz de crear su propio ciempiés humano y superar cualquier cosa hecha en la película. A partir de aquí, ocurren toda una serie de situaciones absurdas, todas y cada una de las cuales encuentran su justificación al final.

Martin precisa de doce elementos humanos para completar su obra. La materia prima la adquiere en su lugar de trabajo, donde acontecen los secuestros en total impunidad y sin testigos. Las víctimas incluyen a una mujer embarazada y a una actriz (Ashlynn Yennie, quien aparece también en la primer película). Desde aquí, resulta difícil de creer que una persona con las dimensiones de Martin, sea capaz de ejecutar todas sus maniobras de abducción y traslado de cuerpos con total eficacia y así pues, vemos desfilar desde gente que jamás se desangra tras recibir un balazo, hasta golpes con barra de hierro que podrían desnucar y matar en el acto y que aquí solo provocan un adormecimiento temporal. En fin.

Los métodos de Martin son brutales e improvisados: golpe a la cabeza para anestesiar, cinta adhesiva por vendajes, engrapadora en lugar de puntadas, extracción dental a base de martillo, cortes a músculos y ligamentos con cuchillos oxidados, cutter y pinzas de mecánico. Todo es tan descabellado y al mismo tiempo tan bestial e inhumano que uno no sabe si estremecerse o reír. Con este rudimentario instrumental Martin logra la unión de diez desgraciados desposeídos (conexión ano-boca) creando un largo tracto digestivo. Es fácil adivinar lo que pasa cuando Martin los alimenta por la fuerza y posteriormente les aplica un laxante a cada uno de los diez.

Para entonces Martin se encuentra más que impaciente por dar inicio al festín de caca y a continuación, todo lo que ocurre es de esperarse, todo sucede y todo se ve, y todo se convierte en un delirio enfermo, la mierda sale del cuerpo expulsada con violencia y se estrella contra la cámara, presenciamos tortura, mutilación, muerte, venganza y situaciones tan extremas como una violación con alambre de púas y el alumbramiento y posterior aplastamiento de un recién nacido. Tom Six le da a la audiencia lo que pide, y con esto de cierta forma hace una sátira de la primer película, en la cual solo se muestra la materia psicológica.

Es comprensible que después de presenciar tales atrocidades -y de quedar en una especie de estado de shock- a más de uno se le escape el final de la película… Al final, resulta que Martin ¡no hizo nada en realidad!, todo fue fantaseado por su retorcida mente, sugestionada por su película favorita. Todo lo que hemos visto no es más que el imaginario de Martin, y eh aquí la justificación a todo lo absurdo, pues en la imaginación todo es posible.

Y por un momento pensamos que todo era una exageración, el producto de un guion incoherente. Aunque pensándolo bien, no tendría por qué ser todo creíble y formal, hay infinidad de películas splatter con tanto gore irracional que resultan cómicas. Tom Six quiere provocar y lo consigue de muy diversas formas, y de paso nos convierte a todos en una especie de Martin, presenciando con recreo y sin pestañear todas sus ocurrencias y disparates.

¿Quién podría disfrutar de una película así? ¿Quién podría siquiera pensar en verla en primer lugar? ¿Existe alguien que podría considerar esto como arte? La película ha sido prohibida y censurada, yo pienso que puede ser apreciada, sólo por aquellos que puedan manejar la situación, ese tipo de gente a la que no le importa si una película no está hablada en español y tiene subtítulos, a los amantes del género de terror y el gore, y todos aquellos que tienen una visión mucho más amplia del cine que sólo la corriente principal de Hollywood.

The Human Centipede II (Full Sequence) es enferma, asquerosa y mezquina. También es diabólicamente divertida, bien estilizada e ingeniosa. Viene la parte 3 que va a ser el final, seguramente tendrá conexión con las otras dos, otro meme cultural si acaso, y muy probablemente contará de nuevo con un notable protagonista. Lo único que espero, es que aunque sea de una forma extraña y maquiavélica todo tenga un final feliz.

Título original: The Human Centipede II (Full Sequence).
Género: Terror.
País: Holanda / Reino Unido / Estados Unidos.
Año: 2011.
Guión y dirección: Tom Six.
Protagonistas: Laurence R. Harvey, Ashlynn Yennie and Maddi Black.

Slogans:100% medically INaccurate.

Curiosidades:
La British Board of Film Classification (BBFC) se negó a clasificar The Human Centipede II , por considerarla de mal gusto y repugnante. Lo que significa que la película no podía ser distribuida en el Reino Unido, finalmente decidieron certificarla, tras censurar varias escenas.

Teaser 1:

Teaser 2:

Trailer: