Etiquetas

¿Y tú, te has portado bien este año?

Si tu respuesta es NO, según esta película Santa Claus podría no sólo no traerte regalos, sino que además podría optar por torturarte hasta la muerte, comerse tus huesos y de pilón, acribillar a todos los renos de puro coraje. Este breve cuadro -aunado a maldiciones y desnudos- explica cómo una película sobre Papá Noel puede obtener la clasificación D.

En las profundidades de la montaña Korvatunturi, a 486 metros se encuentra enterrado el secreto más grande de la Navidad. En una excavación clandestina se ha hecho el sorprendente hallazgo: inhumado en el hielo se ha encontrado algo, ese algo se llama Santa Claus. Sin embargo, la mitología indica que éste particular no es aquel gordo alegre y bonachón que conocemos, sino algo profundamente sombrío y espeluznante. Los expedicionarios han sido advertidos de no decir groserías, no holgazanear y portarse bien en general; de lo contrario pueden desatar la ira del ser sobrenatural que ha estado enterrado durante siglos, cerca de una aldea en Finlandia.

Sólo un pequeño niño Pietari (Onni Tommila) descubre lo que está ocurriendo realmente. Gracias a sus investigaciones, Pietari confirma que Santa Claus es en realidad un demonio cornudo, que solía castigar a los niños malos hirviéndolos vivos. Es así como decide hacerse cargo de la operación Anti-Santa, ya que él sabe más acerca de la amenaza que cualquiera de los adultos del pueblo, a quienes ha convencido de que si encuentran a Santa Claus, pueden secuestrarlo y venderlo a buen precio en eBay.

Suena bien ¿no?, lástima que la idea sea mejor que la ejecución. No quiero decir que la película es mala, siendo que realmente es excepcional, pero la narración no es consistente. En momentos la historia es plana e irracional. El director Jalmari Helander abusa de escenas largas para generar expectación y que el público se haga ideas falsas sobre lo que va a suceder. El tono a veces oscuro, a veces humorístico, no logra exactamente un equilibrio. La historia se conduce lentamente hacia un final atrevido, que para algunos puede resultar decepcionante y confuso, dejando la sensación de que varias piezas no encajan.

La película decae en su arranque, pero no tanto como para molestar. También trata de ser ingeniosa y divertida en su conclusión y ciertamente algo logra. Mantiene el tono fatídico y amenazante todo el tiempo, tiene un buen trabajo en actuaciones, la música y la fotografía son de muy alto nivel, y el asombroso paisaje finlandés es por sí mismo algo digno de contemplarse (es inevitable la comparación con Troll Hunter del noruego André Øvredal, pues hay cantidad de similitudes).

Rare Exports fue realizada fusionando una serie de cortometrajes, sufriendo por ende algunas desarticulaciones ineludibles. Aunque la película no fue hecha al vapor, tiene una buena producción y fue ganadora en el Festival de Sitges 2010 por mejor película, mejor dirección y mejor fotografía. Por tanto, digamos que merece una oportunidad, además, es la película indicada para regalar si estas fechas despiertan en ti -como en mi- el espíritu anti-navideño del Grinch, o bien, si planeas aniquilar –como yo- la ilusión de algún mocoso enviado de Belcebú que te hace la vida de cuadritos.

Título original: Rare Exports: A Christmas Tale.
Género: Terror.
País: Finlandia / Noruega / Francia / Suecia.
Año: 2010.
Director: Jalmari Helander.
Protagonistas: Onni Tommita, Per Christian Ellefsen, Jorma Tommila, Tommi Korpela, Rauno Juvonen, Ilmari Järvenpää, Jonathan Hutchings, Peeter Jakobi.
Slogan: Esta navidad, todos van a creer en Santa Claus 

Trailer: