Etiquetas

, , , , , , , , , , , , , ,

Lost_in_Translation“Debo irme, pero no dejaré que eso se interponga entre nosotros”.
— Bob. *

Pocas películas te hacen pensar mucho después de que terminan. Eso está bien. Muchas sirven solo para entretener y lo hacen sin necesidad de siquiera una onza de razonamiento. Es triste que algunos prefieran sus películas -y sus vidas- de esa manera. ‘Lost in Translation’ tiene que ver con el pensamiento y las emociones. No es solo una película romántica. Es toda una experiencia humana.

La primera vez que vi esta película, sentí una extraña sensación de depresión que se prolongó durante varios días, pero entonces no pude entender por qué. La he visto una y otra vez, y me siento de la misma forma cada vez, y la disfruto del mismo modo, aunque las circunstancias cada vez que la veo no son las mismas, ni yo tampoco. He pensado que realmente me gustaría alejarme a un lugar así de remoto, y encontrar la felicidad en un mundo extraño. En cualquier caso, me di cuenta de una cosa, ‘Lost in Translation’ me hizo pensar, me hizo cuestionar mi vida, mi propósito, si yo era feliz o no, y lo que quería hacer con mi vida. Nunca una película me conmovió de tal manera, y por eso, es una de las mejores que he visto. Además de ‘Azul’ de Krzysztof Kieślowski, no puedo nombrar otra que haya tenido tanto efecto en mí, es por eso que me encanta y la amaré por siempre.La película examina y pone al descubierto las complejidades del amor, la vida y la soledad; la claustrofobia, el insomnio y la desorientación de viajar a un lugar extraño. La soledad que se arrastra en la normalidad después de que la vida comienza a agotarse. La felicidad y la promesa que dan el conocer a alguien nuevo. De eso se trata a veces la vida y la película lo retrata a la perfección.
¿Cuánta gente puede estar en una relación, y se ha sentido realmente como ese hombre de negocios, en el hotel en una ciudad extranjera, felizmente casado, pero sintiéndose solo y golpeado por la banalidad de la vida? ¿Cuántos han sido tentados en esa misma situación, a alejarse de los confines de la adhesión moral por el señuelo de la alegría? ¿Cuántos han sentido esa chispa en su interior cuando reciben una sonrisa extraña y piensan… en otra forma de vivir? Esta película no es recibida igual por todos  y toca más a aquellos que han caminado por ese pasillo y son más sabios a las realidades de la vida.Lo que más me gusta es la sensación de realismo. Estar en una ciudad extraña, con costumbres inusuales y un lenguaje que no tiene esperanza de entendimiento. Conocer a alguien que por las circunstancias será solamente un buen amigo. Ser capaz de hablar libremente. Reflexionar sobre dónde hemos estado y donde podríamos estar. Muchos de los comentarios negativos acerca de esta película se relacionan con la impresión de que es “aburrida”; hay que apreciar la belleza interior de la película, no es asequible, ni de fácil consumo.Sofia Coppola nos sumerge a su manera, en el breve y desesperado encuentro entre dos individuos perdidos en un lugar desconocido para ambos; ya no saben quiénes son ni qué están haciendo, pero siguen adelante; la realizadora sitúa la cámara frente a estos personajes sin pedirles que hagan nada en especial, para que los observemos y los comprendamos tal como son. Esto evidentemente es lo que molesta a sus detractores. Creen que falta más movimiento, más velocidad, una historia más definida, sin tanto espacio ni silencio. Pero precisamente ahí es donde reside su encanto. Los personajes aquí son reales. Los diálogos son reales. El escenario es real. Todo es incansablemente fascinante y nos involucra de una manera que la mayoría de las películas no. Es una película de momentos, un conjunto frágil que se mantiene en pie de forma increíble gracias a un puñado de grandes escenas aisladas. Parte de lo que hace que esta película sea tan especial, es su delicada difuminación de los límites convencionales.Hay una gran diferencia de edad entre los personajes centrales, Charlotte y Bob, pero tienen en común el hecho de que ambos se encuentran estancados en sus vidas, se atraen mutuamente en busca de consuelo. Bob está en la crisis de mediana edad, su aspecto está desaliñado, su matrimonio es una rutina, al igual que su carrera. Apenas puede ocultar su vergüenza por verse de pronto haciendo comerciales de licor. Charlotte es una mujer joven y hermosa, estudió filosofía en la Universidad de Yale pero no sabe qué hacer con su vida; y empieza a sentirse como una sombra en la vida de su marido. Uno realmente no cree que estos dos podrían conectarse de una manera física y emocional, parece algo totalmente absurdo y remoto. Lo que ocurre entre ellos es una química difícil de falsificar y al final no se puede pensar en un par más perfecto.La escena clave para mí es cuando los dos protagonistas están en una de sus habitaciones de hotel (no importa cuál), están acostados en la cama, hablando, completamente vestidos, él está de espaldas mirando al techo, ella está de costado a su lado, las puntas de sus pies apenas tocándolo en la pierna, él mueve su mano y toca sus pies. Entonces la escena se desvanece a negro. Es el tipo de recurso, toque no sexual, que nos habla de lo cercanos que se han convertido, y de que la suya es una relación de confianza y admiración mutua, no una de lujuria.No hay besos ni noches de pasión entre ellos, sólo comparten una noche de fiesta, un paseo por las calles, una sesión de karaoke que se convierte en una poderosa expresión de su afecto y complicidad, gran escena que años más tarde me inspiraría a realizar un cover de ‘More Than This’ con uno de mis proyectos musicales. Es un tramo de película muy delicado, que quizá dura demasiado, pero que en todo caso es necesario, imprescindible, ya que por primera vez vemos a Charlotte y a Bob felices, pasándosela realmente bien, pero personalmente me gusta más lo que sucede justo después, cuando Charlotte apoya la cabeza sobre el hombro de Bob, y se quedan en silencio, simplemente estando juntos. La relación que todos esperamos sólo ocurre en nuestras mentes y no se nos permite saber todo lo que dicen y desean los protagonistas. Tokio metafóricamente hablando, es el tercer personaje en la película. Los colores brillantes, el ruido de la ciudad, … simplemente todo evoca un despertar espiritual.Después de una semana Charlotte y Bob deben separarse, él debe ir con su familia y retomar las actividades de sus hijos, ella espera por su marido y seguirá buscando la manera de salir de la rutina. No puedo hablar de ‘Lost in Translation’ sin comentar el desenlace. La película acaba de forma coherente, sin concesiones, sin un final feliz. Aquí es donde Coppola y los actores podrían haberlo arruinado todo muy fácilmente, pero todo queda narrado con la misma naturalidad y elegancia que caracteriza el resto de la película, y asistimos a uno de los finales más tristes, dolorosos y hermosos del cine. De toda la poderosa secuencia final me quedo con varios momentos muy concretos: El primero, el inicio de la canción ‘Just Like Honey’ de ‘The Jesus And Mary Chain’ cuando Bob sale del hotel, y que además, acompaña toda la acción hasta el final de la película, el segundo, la mirada que tiene Bob cuando se despide de Charlotte, cuando se da cuenta de que no hay marcha atrás y que la pierde para siempre; la tercera, los ojos llorosos de Charlotte, abrazada a Bob, solos en medio de una ciudad atestada, se escucha una última frase inaudible para el público*. Y adiós… De nuevo las calles de Tokio que aparecen al inicio de la película, pero ahora al amanecer.

Lost_in_Translation
Piensa en la última película que realmente te hizo pensar, que tuvo una gran influencia en ti, que cambió tu vida de alguna manera. Ve esto. Ve esto con tu alma y con tu corazón, no solamente con los ojos. Si observas más allá de la superficie te encontrarás conmovido por toda una experiencia.

Sí, así de buena es.

Película completa subtitulada: http://adf.ly/1A6FDk
player

Just Like Honey – The Jesus And Mary Chain:

DATA – More Than This:

Ficha técnica:
Título original: Lost In Translation
Año: 2004
Género: Drama, comedia.
Dirección: Sofia Coppola
Protagonistas: Bill Murray (Bob), Scarlett Johansson (Charlotte).