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BhpaNV89jD7HkLvHSoK-caa4ClAEsta película es un rip-off inspirado en Fahrenheit 451, 1984, THX-1138, Matrix, Brasil, Dark City y Blade Runner… A pesar de que es un puré de cada película de “hombre contra sociedad futurista opresiva”, se las arregla para tener algo de originalidad sobre sus inspiraciones (la eliminación de emociones en la sociedad). Preston (Christian Bale) es un oficial “clérigo” tan hábil que resulta un oponente casi invencible. Su fallo como combatiente ocurre una vez que se entrega a la emoción. Esto está muy bien relacionado con el consejo común de los senseis en artes marciales: la emoción disminuye la eficacia en el combate.

La historia y el mensaje de la película son claros. La acción es fresca, legible y algo emocionante, aunque inferior a lo que hemos visto en Matrix.

La atmósfera está claramente definida, el diseño de producción es imponente. Visualmente todo es tan austeramente pulido que a veces se asemeja a un video clip o comercial postmodernista.

Después de un breve inicio orientado a la acción, es básicamente una película filosófica que pretende ser compleja. La transición de género a género es fina, sin embargo, está cargada de inconsistencias en la trama.

Una sociedad futurista debería ser bastante tonta como para creer que el arte puede conducir de alguna manera a una guerra. Hay una estatua, así como arquitectura elegante en la sede de las personas que prohíben obras de arte.

Es estúpido asumir que una cultura basada en tomar una droga cada mañana es una idea segura o factible. No tiene sentido para una sociedad sin emociones, aún ser capaz de relacionarse, elegir un cónyuge y procrear hijos.

No hay razón para que los ciudadanos aleatorios se reúnan en una plaza para ver a un tipo en una pantalla gigante dando un discurso, reforzando lo que ellos ya saben (para comunicárselo al espectador), pero bueno, eso se ve muy Nazi y seguramente esa era la intención.

Se diseña un estúpido cuadro de personajes con emociones que no hacen nada significativo, sólo aparecen en cuartos con pinturas, discos y libros de poesía.

Tenemos además a los policías que son atacados por Preston, simplemente se quedan ahí de pie sin hacer nada mientras esperan su turno para tener su culo pateado y mueren cuando los cristales de sus cascos se rompen. Siendo que probablemente serían lo suficientemente inteligentes y avanzados como para tener un plexiglás a prueba de balas. El Gun-Fu no tiene mucho sentido en cuanto a su practicidad, pero se ve impresionante ¿no?

La inestabilidad en la historia da risa, por ejemplo; habiendo encaminado a Preston en una trampa y tomado su arma, nadie piensa en buscarle cualquier otra cosa escondida, el tipo lleva armas en abundancia y munición de repuesto, así como un complicado mecanismo de recarga en las mangas. Lo bueno es que nadie le estrechó la mano. Ésa es la idea de la película de un “giro de tuerca”: un desarrollo tan inverosímil, por lo que es increíblemente improbable que no sea un insulto para cualquier espectador inteligente. La risa, de hecho, es la única respuesta realista a la mayoría de las escenas, aunque sólo sea para amortiguar la comprensión de que tu tiempo está siendo desperdiciado.

Sí, sé que varias cosas en la película pueden ser sólo una metáfora, una alegoría y diseño de arte para que todo se vea bien sin importar mucho la lógica, lo sé, pero en pocas palabras… Es increíble que esta película se haya hecho, no siendo nada más que un derivado de ideas ya realizadas, con sólo una propia para justificar su existencia (lo de la eliminación de emociones).

Bale merece mucho crédito por la forma en que levanta la película. El sentimiento de peligro personal se construye maravillosamente. La habilidad especial de Preston como clérigo, es su capacidad para anticipar los hechos, lo que hay detrás de una pared, lo que su enemigo está pensando. En otras palabras, sentido común. Esto lo hace sospechar. Hace un buen trabajo representando a un hombre casi inexpresivo que pone su propia liberación en movimiento a través de un simple accidente. Pronto es golpeado fuertemente por las emociones que nunca se ha permitido sentir y que no se atreve a expresar. Su actuación vale la pena el precio, al verlo escuchar música por primera vez,  sentado viendo a sus hijos dormir hasta tarde o al someterse por primera vez a una prueba de polígrafo. Cuando empieza a ser consiente de los acontecimientos en su vida personal, uno puede sentir el impacto horrible que le provocan por sus expresiones faciales y en los cambios más minúsculos en su lenguaje corporal, hasta que finalmente explota.

La película funciona en cuanto a  su representación de cómo opera la naturaleza humana realmente. El corazón humano no puede tener un equilibrio perfecto. La mejor ciencia-ficción no siempre es acerca de tecnología. Recomendada para quienes buscan rarezas, Equilibrium es un pequeño clásico silencioso –poco conocido- y bizarro.

Año: 2002
Director / Escritor: Kurt Wimmer
Reparto: Christian Bale, Sean Bean, Emily Watson

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